Escorts España

Blog de escorts

Desvirgado por una prostituta

Mon 08 August 2016

Mi primera vez fue con una ramera. Yo tenía dieciocho años, y terminaba mudarme a una gran ciudad. Yo venía de una familia conservadora, reprimida sexualmente, y aún era muy tímido con las chicas y no tenía idea de qué forma acercarme a ellas sexualmente. Descubrí estos anuncios mágicos en las tarjetas que dejaban en los coches donde había señoritas de compañía realmente baratas. Eran "escorts" o también hacían "masajes". Decidí llamar, una mujer con voz muy morbosa respondía y debía decirle si quería un servicio completo, aunque no se puede solicitar mucho menos de eso si no me equivoco

Tras llamar en torno a estos servicios descubrí de qué manera funcionaban, le eché valor y reuní el dinero para programar una cita. Recuerdo mis manos temblorosa mientras sacaba el dinero del cajero automático. Fui a la casa y llamé para solicitar los servicios. Una señora con voz ronca me dijo que tenía que dirigirme a una cafetería que había en urbanización. Le afirmé que me tomaría como 2 horas para llegar allá. Debía tomar un metro y dos autobuses. Ella dijo que estaba bien, solo le debería llamar desde el teléfono público de la cafetería cuando llegase.

Ese distrito era un sitio mágico. Tenía un montón de pequeños hostales de mala muerte, todos con sus persianas bajadas. Podría decirse que ese sitio estaba lleno de sexo. Di vueltas por allí durante un rato y en verdad me detuve en una farmacia para comprar condones, por el hecho de que no sabía si la chica tendría o no, fijaos mi ingenuidad en aquel momento... Finalmente, me encontré con esa cafetería y llamé a la señora. Ella me dijo, "La chica está de camino". Me senté a tomar una taza de café y mis manos aún estaban temblorosas, después volví a llamar a la señora y ella me dio un número de habitación en un motel de mala muerte que había al lado de la calle.

Crucé la calle para llegar al hotel. Estaba realmente conmovido y prácticamente ebrio de deseo, tuve suerte de que no me arrollara un coche con todo el tráfico que había. Me aproximé y llamé a la puerta, y, ábrete sésamo, una mujer estaba allí de pie con un camisón corto. Ella me invitó a entrar. No es que fuera una belleza pero era suficientemente bonita y muy agradable. Se percató de que estaba inquieto, y dijo: "No te preocupes, soy una persona realmente agradable. Y lo fue... 

Ella me preguntó dos veces si era policía y le dije que no lo era, que confiara en mi. Entonces me recordó que el servicio completo era de 200 Euros y me dijo que podíamos hacer "otras cosas" por menos dinero si lo prefería. Le dije claramente que deseaba un "servicio completo" y le di el dinero. Ella lo contó y lo guardó en su bolso. Entonces me dijo que me quitara la ropa y me acostase en la cama. Me acosté boca abajo y me masajeó la espalda con aceite. Entonces me pidió que me diera la vuelta y se masajeó mi pene con la mano hasta el momento en que estaba listo. Se levantó el camisón y se puso uno en mí. Después se quitó el camisón y se acostó junto a mí. 

Le dije que jamás había hecho esto antes, pero ella era muy agradable y me dijo que estuviera tranquilo. Sentada encima de mi guió mi miembro con su mano. Una vez cogí el ritmo descubrí que era la mejor sensación que nunca había sentido en mi vida y estaba muy feliz y agradecido porque esa chica quisiera hacerlo conmigo. Acabé rapidísimo, aproximadamente en 2 minutos, esto hubiera sido embarazoso si hubiese estado con una novia, pero no importaba, puesto que estaba con un profesional. Después de eyacular me preguntó: ¿se siente mejor ahora? y yo le contesté que si, que mucho mejor :P. Fue una fantástica primera vez, y era una persona fantástica. A día de hoy las prostitutas y escorts son mi preferencia y no las cambio ni por la mejor novia del mundo.

Mi experiencia con las escorts

Wed 13 July 2016

Tengo una vida sexual bastante saludable, mas he visitado un montón de putas en los últimos tiempos. Ciertas personas se lo toman muy en serio esto de irse de prostitutas, contratan a una puta para sentir que tienen sexo real. Creo que es triste y espero no estar en ese sitio. Para mí la cuestión tabú que hay respecto a la prostitucion y los hombres casados puede llegar a ser un entretenimiento, pero también conocer a una chica guapa que te guste y tener relaciones íntimas con ella aunque sea por dinero. Trato de cerciorarme de que ninguna de las mujeres con las que me acuesto jamás son explotadas en cualquier forma o bien forzados a hacer el trabajo. 

La mayor parte de mis encuentros son en Europa. Bruselas, Amsterdam y muchos lugares de Alemania: Frankfurt, Aquisgrán, Nuremberg, Munich, Stuttgart, etcétera. he tenido la suerte de poder ver la zona roja en todas y cada una de las urbes que he visitado. Muchas urbes tienen un área seccionada, generalmente una calle o bien dos pequeños callejones que están hechos para parecerse a la zona roja de Amsterdam. Hay mujeres frente a las ventanas, en su mayor parte vestidas con biquinis. Se puede pasear y mirar. Ellas tratarán de captarte a toda costa y la mayoría de las veces lo consiguen. El costo es en general fijo. En Alemania (ea día de hoy) son unos 35 euros. Se entra mediante una puerta a la vera de la ventana y luego te llevan a una parte de atrás o bien arriba del piso, o bien la chica trabaja justo en exactamente el mismo sitio donde se encuentra, en tal caso sencillamente tira de una cortina de la ventana y a follar se ha dicho. Reconozco que esto último es un tanto extraño. 

Siempre se folla con un condón que te da la chica y normalmente también te lo pone. El asunto puede durar unos diez o quince minutos dependiendo de lo cachondo que estés. Si tardas demasiado tiempo la prostituta te va a decir que te des prisa porque tiene más clientes. Puede abonar por el tiempo extra (en general no merece la pena) o bien otros servicios (como el sexo anal). Si jamás lo has hecho a lo mejor quedas un poco desilusionado, mas siendo realistas, a veces con ese dinero te cunde más darte una buena cena, pero eso ya es opcional para cada persona. La mayor parte de las chicas que conocí en lugares como estos eran verdaderamente agradables y tuvimos una charla entretenida. 

Además de estos establecimientos conocí a muchas mujeres que trabajan fuera de sus condominios o bien en pisos compartidos. Por norma general se anuncian online. Tu llamas, concretas una cita y luego acudes al lugar acordado. El resto depende de la puta y la manera en que hace las cosas. El dinero por lo general siempre va por delante. Generalmente hay más opciones y menos agobio en cuanto a tiempo. La enorme ventaja para mí fue que llegué a charlar un tanto con las chicas y que la mayor parte de las veces te comían la polla a pelo, es decir, sin condón. De nuevo la mayoría del tiempo es una experiencia predecible, mas me hallé con dos chicas que eran realmente explosivas e hicieron muy bien su trabajo. Algunas solo servían para hablar y estar entretenido un rato y otras eran inusuales respecto al sexo sexo. Conocí a una mujer que estoy prácticamente seguro que lo hacía por vez primera. Cuando me la follé me dio la sensación de que tenía prisa y no porque tenía más clientes, sino porque no tenía experiencia y estaba algo apurada, pero acabamos hablando durante horas y después follamos, teniendo un sexo increíble y seguramente el mejor de mi vida. Muchas de las mujeres que conocí eran muy abiertas a probar cualquier cosa respecto al sexo, pero eso es otra historia y os la contaré en mi siguiente post...